En Rioja Acoge seguimos con la sonrisa en el rostro tras compartir una jornada perfecta llena de historia, convivencia y, sobre todo, ¡un ambiente festivo inmejorable!
El puesto de comidas y bebidas triunfa con sus tradicionales migas
Si hubo un rincón que se convirtió en uno de los centros de la fiesta, ese fue nuestro puesto de comidas y bebidas. Gracias al entusiasmo de toda la ciudadanía asistente y a la entrega incondicional de nuestro equipo, la propuesta culinaria fue un éxito de participación y ventas.
El plato estrella de la jornada: las tradicionales migas elaboradas con tanto cariño por el voluntariado de Rioja Acoge. Con una receta cargada de tradición, dedicación y ese ingrediente secreto que solo nuestro equipo voluntario sabe ponerle —el amor por la comunidad—, las raciones volaron y conquistaron los paladares de todas las personas presentes.



«Las migas no solo alimentaron el cuerpo, sino también el alma. Ver al voluntariado trabajar mano a mano y a la gente disfrutar en compañía fue la verdadera magia del día». Comentó nuestra presidenta, Pilar.
Lo mejor de la experiencia
- Gastronomía con corazón: Las tradicionales migas del voluntariado se consolidaron como el gran atractivo gastronómico, demostrando que la comida hecha con cariño siempre une a las personas.
- Punto de encuentro: El puesto de comidas y bebidas fue un punto de encuentro constante, lleno de conversación, brindis y excelente compañía.
- Patrimonio y convivencia: Sumergirnos en la belleza histórica de los calados de Medrano rodeados de un grupo tan entusiasta convirtió el evento en un recuerdo imborrable.



¡Gracias por hacerlo posible!
Salimos de Medrano con la mejor energía y un agradecimiento enorme. Muchísimas gracias a nuestro maravilloso equipo que participó de forma voluntaria, por su entrega entre fogones y a cada persona que se acercó a disfrutar y colaborar en nuestro puesto.



¡Seguimos compartiendo momentos, sabores y experiencias que nos unen!










