Fomentar la inclusión no solo se trabaja en las aulas o despachos, sino también compartiendo risas, juegos y momentos de esparcimiento al aire libre. Bajo esta premisa, organizamos la actividad «Verano en La Ribera», una propuesta de ocio educativo y convivencia pensada para fortalecer el bienestar emocional y promover hábitos saludables entre las personas participantes del Sistema de Acogida.
La jornada ofreció un escenario ideal para romper con la rutina habitual. En un contexto distendido y cercano, 9 personas del Sistema de Acogida y 5 profesionales del equipo técnico (14 participantes en total) compartimos espacio y vivencias, afianzando la confianza mutua, enriqueciendo la comunicación y fortaleciendo un valioso sentimiento de pertenencia al grupo.
Juegos de agua contra el calor y trabajo en equipo
Durante la actividad se desarrollaron dinámicas participativas adaptadas a todas las edades, diseñadas para potenciar valores fundamentales como el respeto mutuo, la cooperación y el intercambio cultural entre personas de diversos orígenes.
Como el termómetro apretó durante el día, incorporamos divertidas dinámicas con agua. Esta propuesta no solo ayudó a combatir las elevadas temperaturas de forma segura y refrescante, sino que se convirtió en el ingrediente estrella de la jornada, manteniendo la motivación y la participación de todo el grupo en lo más alto.
«Este tipo de experiencias al aire libre complementan a la perfección nuestro proceso de intervención social. Ver cómo se refuerzan las relaciones interpersonales y la confianza mutua en un ambiente tan alegre es enormemente gratificante», destacan desde el equipo técnico de Rioja Acoge.
Un cierre compartido con balance muy positivo
Como broche final a un día intenso de actividad, disfrutamos de un almuerzo compartido. Este espacio distendido de descanso facilitó la conversación tranquila, el intercambio de vivencias y la ampliación de las redes sociales de apoyo de las personas participantes.
Tanto las familias e integrantes del programa como el personal técnico que acompañó la jornada han coincidido en realizar una valoración altamente positiva. Iniciativas como «Verano en La Ribera» demuestran que el ocio inclusivo y comunitario es una herramienta indispensable para tender puentes, crear lazos afectivos e impulsar una integración real y duradera.











